Llevo desde el viernes sola en el piso y no se si es por eso, si es porque aun no he acabado los exámenes o qué es lo que me pasa pero me siento un poco triste, quizás mañana me anime un poco cuando por fin acabe, pero mientras tanto llevo dos noches sin ser capaz de dormir, en verdad si que me siento afortunada, miro a mi alrededor y tengo todo lo que alguien de mi edad puede querer, o bueno tengo casi todo.
Mi 8c, no es el mismo que siempre, Marga ya no está (por algún motivo me he dado cuenta de que todo mi 8c era ella), ahora ella hace su vida en otra ciudad, al principio creí que este curso iba a ser un poco más caca pero nada más lejos de la realidad aunque la eche mucho de menos, aunque ya nadie ponga chocolates en mi mesilla cuando estoy mal, aunque no tenga a mi compañera de compras y un largo etc. no puedo quejarme, la verdad es que cada vez me gusta más esto de vivir fuera de casa, y este año tenemos algo nuevo, que son las noches de chicas, son noches de ver pelís y ponernos cerdacas y hablar, hablar mucho, la verdad es que este año con eso de hablar no puedo quejarme :) y bueno mañana ya estará todo el piso lleno de gente.
Como iba diciendo, llevo varias noches sin dormir, a veces creo que es el red bull, otras veces creo que es la conciencia, y no, no he hecho nada malo, al menos que yo sepa y desde mi punto de vista, claro, porque seguro que con esta última idea alguno discrepa, siempre he defendido que mi vida se basa un poco en cerrar puertas y abrir ventanas, es decir, me gusta decir adiós a ciertos aspectos o a ciertas personas de mi vida, pero para que la sensación de asfixia no sea tan grande pues tengo que dejar alguna historia abierta, o comenzar alguna nueva, pero fiel a mi estilo es más bien lo primero. Es maravilloso porque ahora ando comiéndome la cabeza por algo que no hice nunca. Hace poco acabé una relación, que por favor como consejo, jamás tengáis una relación con alguien que tenéis que ver a diario, es un tremendo error, el caso es que esta relación llevaba un par de meses sin funcionar y una se cansa de luchar y creí que nunca diría esto, pero las personas también nos cansamos de querer, y entre idas y venidas recuperé una relación del pasado, y ahora no sé en que punto me encuentro.
Y al que jamás le cerraré la puerta, es a mi padre, este año volvió a su trabajo el Día de Reyes, prometí que sería madura y que no lloraría, pero sabéis qué? que lloré, porque estoy terriblemente harta de esta situación de idas y venidas y de llevar una vida llena de despedidas en aeropuertos y estaciones de autobuses, pero tuve el mejor regalo de reyes y es que ese mismo día le saqué a mi padre el billete para venir al pueblo en Semana Santa y se que ahora mismo solo estamos a finales de enero pero ya se que día va a venir exactamente y que no pasará como el año pasado que se fue el dos de enero y no volvió hasta agosto.
Por otro lado también existen gente que quieres que se vayan y no se van, es curioso porque cuando querías que estuvieran no estaban y ahora no desaparecen...

